Imagina que tienes un único ordenador en casa, pero dentro de él corren a la vez tu sistema de domótica, tu bloqueador de anuncios, tu servidor de películas y tus copias de seguridad, todo perfectamente separado y sin que uno interfiera con el otro. Eso es, en esencia, lo que te permite hacer Proxmox.
El hipervisor: el «jefe de orquesta»
Un hipervisor es un software que permite ejecutar varios sistemas operativos al mismo tiempo dentro de una sola máquina física. Es como dividir un piso grande en varios apartamentos independientes: cada uno tiene su propia vida, pero comparten el mismo edificio.
Proxmox VE es un hipervisor de tipo 1, lo que significa que no necesita Windows ni otro sistema operativo debajo, se instala directamente en el hardware y toma el control desde el arranque. Esto lo hace más eficiente y estable que soluciones que corren «por encima» de un sistema operativo convencional.
Proxmox VE: potente y completamente gratuito
Proxmox Virtual Environment (Proxmox VE) es una plataforma de virtualización de código abierto, basada en Debian Linux. Eso significa que puedes descargarlo, instalarlo y usarlo sin pagar ni un euro.
La versión actual es Proxmox VE 9.0, lanzada en agosto de 2025. Tiene más de 1,5 millones de hosts desplegados en el mundo y una comunidad de más de 200.000 miembros. No es un juguete de nicho: lo usan tanto aficionados en casa como empresas medianas y grandes.
Sí existe una suscripción de pago, pero es opcional y solo da acceso a soporte oficial y a un repositorio de actualizaciones estables. Para uso doméstico, la versión gratuita es más que suficiente.

Máquinas virtuales vs. contenedores: ¿cuál es la diferencia?
Dentro de Proxmox puedes crear dos tipos de entornos:
- Máquinas virtuales (VM): Son ordenadores completos simulados por software. Tienen su propio sistema operativo, su propio núcleo y están completamente aisladas. Puedes instalar hasta Windows si quieres. Son más pesadas pero más versátiles.
- Contenedores LXC: Son como «mini sistemas operativos» mucho más ligeros. Arrancan en segundos, consumen poca RAM y CPU, y son perfectos para servicios sencillos de Linux.
La analogía más clara: una VM es construir una casa nueva; un contenedor LXC es añadir una habitación dentro de tu casa actual. Para la mayoría de servicios domóticos, los contenedores son la opción ideal.
Por qué Proxmox mola tanto en casa
Centralizar todo en un solo servidor con Proxmox tiene ventajas muy concretas:
- Snapshots: Puedes hacer una «foto» del estado de una VM o contenedor antes de actualizar o experimentar. Si algo sale mal, vuelves atrás en segundos.
- Backups automáticos: Programa copias de seguridad de todo tu sistema, no solo de los archivos, sino del entorno completo.
- Gestión desde el navegador: Todo se controla desde una interfaz web clara, sin necesidad de tocar la línea de comandos para el día a día.
- Aislamiento real: Si tu servidor de descargas se infecta con algo, no afecta a tu Home Assistant ni al resto de servicios.

¿Qué hardware necesitas?
No hace falta un servidor caro. Proxmox funciona bien en hardware modesto:
- CPU: Procesador de 64 bits con soporte Intel VT-x o AMD-V (casi cualquier procesador desde 2010)
- RAM: Mínimo 4 GB, aunque con 8 GB o más irás mucho más cómodo, todo dependerá de los servicios que quieras instalar
- Almacenamiento: Un SSD de al menos 32 GB (mejor 256 GB si vas a tener varios servicios y backups)
- Red: Una tarjeta de red estándar
Un mini PC reacondicionado tipo Intel NUC o cualquier equipo con un Intel N100/N5105 es una base perfecta y consume muy poca energía. Otras alternativas son portátiles antiguos.
¿Qué puedes instalar encima?
La lista de servicios que puedes virtualizar es enorme. Algunos ejemplos cotidianos:
- Home Assistant: El cerebro de tu domótica, controla luces, enchufes, sensores y rutinas
- Pi-hole: Bloquea anuncios en todos los dispositivos de tu red, sin instalar nada en cada aparato
- Jellyfin o Plex: Tu propio Netflix en casa con tus películas y series
- Servidor NAS: Almacenamiento centralizado accesible desde cualquier dispositivo
- Node-RED o MQTT: Automatizaciones avanzadas para conectar dispositivos domóticos entre sí
Todo esto corriendo a la vez, en el mismo equipo, sin que se pisen unos a otros.
Nota técnica
Por debajo, Proxmox usa KVM (Kernel-based Virtual Machine) como motor de virtualización completa para las VMs, y LXC (Linux Containers) para los contenedores ligeros. KVM está integrado directamente en el kernel de Linux, lo que lo hace muy eficiente. Ambas tecnologías son también de código abierto y llevan años probadas en entornos de producción.


